Descubren una nueva especie de tortuga carnívora con aspecto de roca

0
603

Mide medio metro y tiene un curioso aspecto parecido a una roca. Es la nueva especie de tortuga Chelus orinocensis , que acaba de ser descubierta a partir de los análisis genéticos.

Un grupo internacional de científicos han sido los responsables del descubrimiento de esta nueva especie de tortuga. Si hasta ahora se creía que el género Chelus solo contenía una sola especie, estos investigadores han demostrado que existe, como mínimo, otra.

 

En un estudio publicado en Molecular Phylogenetics and Evolution este mes de abril, este grupo de científicos exponen la descripción de esta nueva especie de tortuga, que ha sido descubierta en Sudamérica.

El descubrimiento conlleva también una reevaluación del estado de conservación de estas especies, en peligro a causa del comercio ilegal de animales.

La nueva especie 'Chelus orinocensis' se ha descubierto en el Orinoco

 
La nueva especie ‘Chelus orinocensis’ se ha descubierto en el Orinoco (Mónica A. Morales-Betancourt / Mónica A. Morales-Betancourt)

Las tortugas del género Chelus se conocen popularmente como tortuga mata mata. Su nombre responde a uno de sus rasgos de comportamiento, pues bajo el agua son capaces de absorber animales enteros con tan solo abrir su enorme boca. Estos animales tienen un aspecto de roca que les sirve para camuflarse y disimular entre el lodo bajo el agua, donde viven.

“Aunque estas tortugas son ampliamente conocidas debido a su aspecto extraño y su comportamiento de alimentación inusual, sorprendentemente se sabe poco sobre su variabilidad y genética”, explica el profesor Uwe Fritz, de las Colecciones de Historia Natural del Instituto Senckenberg en Dresde y uno de los autores del estudio. “Hasta ahora, pensábamos que solo había una especie de este reptil blindado que se extiende ampliamente en América del Sur”, agrega.

Pero las tortugas mata mata han resultado ocultar más de una sorpresa, tal y como han demostrado los análisis genéticos. Aunque se pensaba que solo existía una especie, el estudio constata que a menudo se dividen en dos o más especies independientes.

Te podria interesar  Trump, acusado de agresión sexual por una modelo: "Me manoseó ...Me sentí violada"

“Varios estudios han señalado que las tortugas mata mata individuales se ven de manera diferente en el río Orinoco en comparación con la cuenca del Amazonas. En base a esta observación, decidimos analizar más de cerca la composición genética de estos animales”, explica el científico en un comunicado.

Para ello, utilizaron 75 muestras de ADN con las que pudieron demostrar que, a diferencia de los supuestos anteriores, hay dos especies de tortugas mata mata bien diferenciadas genéticamente y morfológicamente.

La nueva especie descrita, la Chelus orinocensis , habita en las cuencas del Orinoco y Río Negro, mientras que la especie conocida como Chelus fimbriata está restringida exclusivamente a la cuenca del Amazonas.

Según el estudio, las dos especies se separaron durante el Mioceno tardío, hace unos 13 millones de años. Durante este período, la antigua cuenca del Amazonas-Orinoco comenzó a separarse en las dos cuencas fluviales conocidas hoy. Numerosas especies de animales acuáticos se separaron espacialmente y comenzaron a divergir genéticamente.

La descripción de esta nueva especie de tortuga obliga a replantear la conservación de las mata mata. “Hasta la fecha, esta especie no se consideraba en peligro de extinción, debido a su distribución generalizada. Sin embargo, nuestros resultados muestran que, debido a la división en dos especies, el tamaño de la población de cada especie es más pequeño de lo que se suponía anteriormente”, explica el estudio.

Tú puedes formar parte de nuestra RED NOTICIOSA NACIONAL


Become a Patron!


 

Loading...

Los científicos alertan, además, que cada año, miles de estos animales de aspecto extraño terminan en el comercio ilegal de animales y son confiscados por las autoridades. “Debemos proteger a estos fascinantes animales antes de que sea demasiado tarde “, agrega el autor principal del estudio, el profesor Mario Vargas-Ramírez, ex investigador de Senckenberg, que ahora trabaja en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá.