¿Cómo prevenir el cáncer colorrectal?

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El cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más frecuente en América, según cifras publicadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Debido a los grandes avances científicos y tecnológicos, los tratamientos son cada día más efectivos. Sin embargo la tasa de mortalidad va en aumento cada año.

 

¿Qué es el cáncer colorrectal?

Cuando el tumor se encuentra alojado en colon o en el recto hablamos de cáncer colorrectal. Sin embargo, el término engloba dos tumores de comportamiento distinto, como lo es cáncer de colon y el cáncer rectal.

¿Por qué ocurre? En primer lugar, debes saber que nuestro organismo renueva continuamente sus células a través de mecanismos de control que indican a la célula cuándo dividirse o detenerse. Si el proceso falla, puede crear una división descontrolada.

La falla mencionada previamente puede provocar la aparición de tumores o nódulos en nuestro organismo. Si estas células son capaces de invadir tejidos y órganos adyacentes y destruirlos hablamos de un tumor maligno, al que llamamos cáncer.

Causas principales del cáncer colorrectal

Estudios han demostrado que la mayoría de los cánceres colorrectales se originan a partir de un pólipo de larga data en la mucosa del colon o del recto, que con el paso del tiempo sufre distintas modificaciones y evoluciona a un tumor maligno.

Los pólipos son pequeños tumores benignos que pueden aparecer en la mucosa del colon y del recto. Son más frecuentes en mujeres y hombres mayores de 50 años. Solo un 10% de los pólipos se malignizan.

Dos taxistas pelean en New York

El tratamiento de los pólipos consiste en su extirpación (polipectomía) durante la realización de la colonoscopia. Por lo esta razón es importante la pesquisa temprana en el caso de presentar síntomas gastrointestinales.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

Los síntomas del tumor colorrectal pueden variar dependiendo de la localización en el intestino grueso:

  • Sangre en heces: es uno de los síntomas más comunes. El paciente también puede presentar evacuaciones de color negro, conocidas como melenas.
  • Cambio en el ritmo de las deposiciones: pueden aparecer períodos con diarreas y/o estreñimiento en personas con un ritmo normal.
  • Heces más estrechas: esto puede ocurrir porque el tumor ocupa parte del trayecto del intestino grueso, por lo que las heces tendrás un forma más delgada.
  • Tenesmo: se refiere a la sensación de evacuación incompleta.
  • Dolor abdominal: suele ser un dolor inespecífico. Puede estar acompañado de náuseas, vómitos y estreñimiento.
  • Cansancio extremo o pérdida de peso sin motivo aparente.

Si tú o algún familiar presenta algunos de estos síntomas es importante consultar a un médico especialista para una evaluación.

¿Cómo puedes prevenir el cáncer colorrectal?

Los estudios han demostrado que el cáncer colorrectal se puede prevenir o curar con los diferentes programas de detección de los estadios precáncerosos (pólipos) o en los estadios tempranos de los tumores malignos, sin presencia de síntomas.

Existen tres tipos de medidas preventivas eficaces:

Prevención primaria: en esta hablamos de una dieta y hábitos de vida saludable. La modificación de los hábitos de vida es importante para generar un cambio en nuestro organismo.

  • Reducir el consumo de carnes rojas (proteínas de animales: fritas o procesadas).
  • Reducir la ingesta de calorías.
  • Limitar el consumo de grasas saturadas.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol.
  • Consumir frutas, legumbres, cereales integrales y verduras.
  • Evitar bebidas azucaradas.
  • Realizar actividad física a diario.
  • Evitar el sobrepeso.

Prevención secundaria y diagnóstico precoz: está indicado en mujeres y hombres mayores de 50 años, con o sin antecedentes familiares de pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal o la presencia de síntomas.

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  • Prueba de sangre oculta en heces: consiste en una recolección de muestras de heces por 3 días. Esta se evalúa microscópicamente para verificar si hay sangre. Se puede realizar cada 1 ó 2 años. Puede disminuir la mortalidad entre un 30-40%.
  • Colonoscopia: consiste en la visualización de la mucosa del colon y el recto a través de una endoscopia. Se puede realizar cada 10 años si hay un riesgo medio, si hay presencia de pólipos se debe repetir cada 1, 3 o 5 años.
  • Otras pruebas: la sigmoidoscopia o la rectosigmoidoscopia es una prueba similar a la colonoscopia, pero más limitada. Se suele realizar cada 5 años.
  • Consejo genético: consiste en realizar un estudio genético (estudiar el ADN de las células) a aquellas personas que presentan un antecedente genético de importancia, y con la posibilidad de presentar un síndrome hereditario.

Como ves, hay diferentes formas de evitar y/o detectar tempranamente la aparición de tumores malignos en el colon. Por tanto, mientras se divulgue más información sobre la enfermedad los índices de mortalidad disminuirán notablemente. ¡Compártelo!

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